Cuando llega el verano, muchas personas sacan el ventilador del armario y descubren que ya no refresca como antes. La reacción habitual suele ser pensar que el aparato se está estropeando o que el motor ha perdido potencia.
Sin embargo, en la mayoría de los casos el ventilador funciona perfectamente. Lo que ocurre es que existen varios factores que reducen significativamente su capacidad para mover aire.
La buena noticia es que la mayoría tienen solución y no requieren comprar un ventilador nuevo.
El polvo en las aspas reduce mucho el rendimiento
Es una de las causas más frecuentes. Durante meses, las aspas acumulan una capa de polvo que modifica ligeramente su forma y dificulta el movimiento eficiente del aire.
Además, parte de ese polvo termina circulando por la habitación cada vez que se pone en marcha el aparato.
Una limpieza profunda suele mejorar notablemente el rendimiento.
Las rejillas también se obstruyen
No solo las aspas acumulan suciedad. Las rejillas de protección pueden llenarse de polvo y reducir el flujo de aire.
Esto provoca que el ventilador tenga que trabajar más para obtener el mismo resultado.
La ubicación influye más de lo que parece
Muchos ventiladores se colocan en esquinas, detrás de muebles o demasiado cerca de una pared.
Estas ubicaciones dificultan la circulación del aire y reducen considerablemente la sensación de frescor.
En muchos casos basta con cambiar ligeramente la posición para notar una mejora inmediata.
El ventilador de techo puede girar en sentido incorrecto
Algunos ventiladores de techo incorporan un selector que permite cambiar el sentido de giro.
En verano debe impulsar el aire hacia abajo. Si gira al revés, el efecto refrescante disminuye notablemente.
Muchas personas desconocen esta función y pasan años utilizándolo de forma incorrecta.
El calor acumulado en la habitación también influye
Un ventilador no enfría el aire. Simplemente lo mueve.
Si la habitación acumula mucho calor por la entrada directa del sol o una ventilación deficiente, la sensación de frescor disminuye aunque el ventilador funcione correctamente.
Por eso suele ser recomendable combinarlo con persianas bajadas o ventilación cruzada.
Cómo mejorar el rendimiento sin gastar dinero
- Limpiar aspas y rejillas.
- Revisar la ubicación.
- Evitar obstáculos delante del flujo de aire.
- Ventilar durante las horas más frescas.
- Comprobar el sentido de giro en modelos de techo.
Cuándo puede existir una avería real
Si después de realizar estas comprobaciones el ventilador sigue moviendo poco aire, podrían existir problemas en el motor, condensador o sistema de alimentación.
En esos casos sí puede ser recomendable consultar con un servicio técnico o valorar la sustitución del aparato.
FOTOGRAFÍA: Magnific
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