Muchas terrazas se convierten en auténticos hornos durante las olas de calor, especialmente en viviendas orientadas al oeste o con mucho suelo oscuro.
Pero pequeños cambios pueden reducir muchísimo la sensación térmica.
El principal problema: el calor acumulado
Suelo, paredes y cristales acumulan calor durante horas y lo liberan lentamente incluso de noche.
El error más habitual
Cerrar completamente toldos o terrazas impide que el aire circule y hace que el calor quede atrapado.
Cómo refrescar el ambiente
Ventilar a primera hora y mover el aire con ventiladores pequeños ayuda mucho más de lo que parece.
La importancia de la sombra
Sombras textiles claras, cañizos o vegetación reducen notablemente la temperatura del suelo.
Las plantas ayudan más de lo que parece
Las plantas generan pequeñas zonas de humedad y sombra que suavizan el ambiente.
Qué materiales acumulan más calor
Los suelos oscuros, el metal y algunos cerramientos absorben muchísimo calor durante el día.
El truco que usan muchos patios mediterráneos
Humedecer ligeramente el suelo al atardecer ayuda a reducir la temperatura ambiental de forma natural.
FOTOGRAFÍA: Magnific
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