Por qué aparecen manchas amarillas en las almohadas y cómo eliminarlas sin estropearlas
Las manchas amarillas en las almohadas aparecen por sudor, humedad y grasa corporal. Así puedes eliminarlas sin dañar el relleno.
Almohada con manchas amarillas sobre una cama blanca

Las manchas amarillas en las almohadas suelen aparecer por la acumulación de sudor, grasa corporal, saliva y humedad. Aunque muchas personas piensan que son imposibles de quitar, en la mayoría de los casos pueden eliminarse o reducirse bastante con una limpieza adecuada.

El problema suele empeorar cuando la almohada pasa años sin una limpieza profunda o cuando se utilizan fundas demasiado finas. Además de dar mala imagen, estas manchas pueden acumular ácaros, olores y restos de humedad.

Por qué se ponen amarillas las almohadas

Durante la noche el cuerpo libera sudor y grasa incluso aunque no lo notemos. Parte de esa humedad atraviesa la funda y acaba impregnando el tejido de la almohada. Con el tiempo, esos restos se oxidan y dejan cercos amarillos.

También influyen otros factores, como dormir con el pelo húmedo, usar cremas faciales antes de acostarse o no ventilar la cama por la mañana.

Cómo limpiar almohadas de fibra

Si la etiqueta permite lavadora, aplica primero una mezcla de agua tibia y detergente suave sobre las manchas. Después lava la almohada en un programa delicado con agua templada y poco detergente.

Un error frecuente es usar demasiada lejía. Puede dañar las fibras y dejar todavía más amarillento el tejido. Es preferible utilizar percarbonato o un quitamanchas suave.

Qué hacer con las almohadas viscoelásticas

Las almohadas de viscoelástica no deben meterse en la lavadora. Lo recomendable es limpiar solo la superficie con un paño húmedo y detergente suave. Después hay que dejar secar completamente en horizontal y en un lugar ventilado.

Cómo evitar que vuelvan a salir manchas

Utilizar una funda protectora transpirable ayuda mucho a evitar que el sudor llegue al relleno. También conviene ventilar la cama cada mañana y cambiar las fundas con frecuencia.

Si la almohada tiene mal olor persistente, está deformada o acumula muchos años de uso, probablemente haya llegado el momento de sustituirla.

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FOTOGRAFÍA: Magnific

Redacción

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