Las juntas de las ventanas acumulan polvo, humedad y suciedad negra con muchísima facilidad. Con el tiempo aparecen manchas oscuras difíciles de limpiar y muchas personas terminan usando lejía directamente, algo que puede deteriorar la goma.
La buena noticia es que normalmente no hace falta recurrir a productos agresivos.
Por qué las juntas se ensucian tanto
Las gomas de las ventanas están constantemente expuestas a:
- Condensación
- Cambios de temperatura
- Polvo exterior
- Humedad
Además, las ranuras estrechas hacen que la suciedad quede atrapada fácilmente.
El error más habitual
Mucha gente frota con fuerza usando estropajos duros o cepillos metálicos.
Eso puede:
- Dañar la goma
- Hacer que pierda elasticidad
- Favorecer filtraciones futuras
Cómo limpiarlas correctamente
Qué necesitas
- Agua tibia
- Jabón neutro
- Bicarbonato
- Cepillo de dientes viejo
- Paño de microfibra
Paso a paso
1. Retira primero el polvo
Usa un aspirador pequeño o un pincel.
2. Prepara una pasta suave
Mezcla bicarbonato con unas gotas de agua.
3. Frota suavemente
Especialmente en esquinas y zonas negras.
4. Retira los restos
Pasa un paño húmedo limpio.
5. Seca completamente
Es clave para evitar que vuelva la humedad.
Qué hacer si hay moho
Si aparecen pequeños puntos negros persistentes, puede haber moho superficial.
En esos casos funciona bastante bien:
- Vinagre blanco pulverizado
- Dejar actuar unos minutos
- Secar muy bien después
Cómo evitar que vuelvan a ponerse negras
La prevención marca la diferencia.
Hábitos que ayudan mucho
- Ventilar diariamente
- Secar condensación de los cristales
- Evitar exceso de humedad interior
- Limpiar las juntas cada pocas semanas
En invierno se nota muchísimo.
Señales de que la goma está deteriorada
Si observas:
- Grietas
- Endurecimiento
- Desprendimientos
- Filtraciones de aire
quizá sea momento de cambiar las juntas.
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