La campana extractora suele ser una de las grandes olvidadas de la cocina hasta que deja de funcionar como debería. Empieza a acumular grasa, el humo tarda más en desaparecer y los olores se quedan durante horas. En muchos casos, el problema no está en el motor, sino en unos filtros completamente saturados.
Limpiarlos bien puede hacer que la campana recupere gran parte de su potencia sin gastar dinero en reparaciones ni productos caros.
Por qué los filtros pierden eficacia
Cada vez que cocinamos, especialmente al freír o cocinar con aceite, pequeñas partículas de grasa quedan atrapadas en la malla metálica de los filtros. Con el paso de las semanas, esa grasa se endurece y bloquea el paso del aire.
El resultado es claro:
- La cocina huele más
- El humo tarda en desaparecer
- La campana hace más ruido
- Se acumula grasa en muebles y azulejos
En hogares donde se cocina a diario, los filtros deberían limpiarse al menos una vez al mes.
Cómo desmontar los filtros sin dañarlos
La mayoría de campanas tienen un sistema muy sencillo.
- Apaga la campana
- Espera a que esté fría
- Presiona la pestaña del filtro
- Extrae con cuidado la rejilla metálica
Si nunca los has limpiado, es normal que notes una capa pegajosa bastante desagradable.
El método más eficaz para eliminar la grasa incrustada
Uno de los sistemas más efectivos y baratos es usar agua muy caliente, bicarbonato y lavavajillas.
Qué necesitas
- Agua hirviendo
- Bicarbonato sódico
- Lavavajillas desengrasante
- Un cepillo suave
Paso a paso
1. Llena el fregadero o una bandeja grande
Añade agua muy caliente y unas cucharadas de bicarbonato.
2. Introduce los filtros
Déjalos en remojo entre 20 y 40 minutos.
3. Añade lavavajillas
El detergente ayuda a romper la grasa endurecida.
4. Frota suavemente
Usa un cepillo blando para no deformar la malla metálica.
5. Aclara y seca muy bien
Es importante eliminar toda la humedad antes de volver a colocarlos.
El truco que muchos usan y funciona muy bien
Cuando la grasa está extremadamente pegada, mucha gente utiliza una pastilla de lavavajillas disuelta en agua caliente. El resultado suele sorprender porque deshace la grasa mucho más rápido.
Eso sí, conviene no dejar los filtros demasiadas horas en remojo para evitar que pierdan brillo.
Qué no debes hacer nunca
Hay varios errores bastante habituales:
- Usar estropajos metálicos
- Aplicar lejía
- Introducir filtros muy grasientos directamente en el lavavajillas sin retirar exceso de grasa
- Montarlos todavía húmedos
Todo eso puede deteriorar el aluminio o generar mal olor después.
Cómo saber si toca cambiarlos
Los filtros metálicos suelen durar muchos años. Sin embargo, si observas:
- Malla rota
- Deformaciones
- Grasa imposible de eliminar
- Oxidación
puede merecer la pena sustituirlos.
Cómo evitar que vuelvan a ensuciarse tan rápido
Hay pequeños hábitos que ayudan mucho:
- Encender la campana unos minutos antes de cocinar
- Mantenerla funcionando 5 minutos después
- Limpiar la superficie exterior semanalmente
- Evitar acumulaciones grandes de grasa
Con eso, la cocina se ensucia menos y la campana trabaja mucho mejor.
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FOTOGRAFÍA: Magnific

