Las alfombras acumulan polvo, manchas y ácaros, por lo que requieren una limpieza periódica. Con los métodos adecuados, podrás mantenerlas frescas y prolongar su vida útil sin necesidad de llevarlas siempre a una tintorería.
Aspira en profundidad
Pasa la aspiradora por ambos lados de la alfombra para eliminar el polvo acumulado.
Trata las manchas de inmediato
Usa una mezcla de agua y vinagre para manchas recientes, aplicando con un paño sin frotar en exceso.
Refresca el tejido
Espolvorea bicarbonato, deja actuar unas horas y vuelve a aspirar para eliminar olores.
Conclusión: Con estos pasos, tus alfombras lucirán limpias y frescas todo el año.

