El mando a distancia es uno de los objetos más usados en el salón y, al mismo tiempo, uno de los que más gérmenes acumula. Lo mismo ocurre con altavoces, routers, consolas o decodificadores. Una limpieza correcta no solo mejora la higiene, sino que prolonga su vida útil.
Qué materiales necesitas
Antes de empezar, prepara:
- Paño de microfibra suave.
- Bastoncillos de algodón para zonas pequeñas.
- Alcohol isopropílico (mín. 70%).
- Cepillo pequeño o de dientes suave para teclas y ranuras.
- Pulverizador pequeño (opcional).
Precauciones antes de limpiar
- Desconecta los dispositivos de la corriente.
- Retira las pilas del mando a distancia.
- Nunca pulverices líquido directamente sobre el aparato: humedece el paño.
- Evita productos abrasivos, lejía o limpiadores con amoniaco.
Limpieza del mando a distancia
- Humedece ligeramente el paño de microfibra con alcohol isopropílico.
- Limpia la superficie exterior, prestando atención a los laterales.
- Usa un bastoncillo humedecido para limpiar entre los botones.
- Si hay suciedad acumulada, pasa un cepillo suave.
- Seca con otro paño limpio antes de volver a colocar las pilas.
Limpieza de otros dispositivos del salón
- Altavoces y barras de sonido: paño seco para el exterior y brocha para las rejillas.
- Router o decodificador: paño de microfibra y bastoncillo para ranuras de ventilación.
- Mandos de consola o gamepads: limpieza similar a la del mando de TV, insistiendo en los joysticks.
Frecuencia de limpieza recomendada
- Mando a distancia: al menos una vez por semana.
- Dispositivos electrónicos: una vez al mes o más si hay polvo visible.
- En épocas de resfriados o gripe, desinfecta con mayor frecuencia.

